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Aproximadamente 400 personas se reunieron en la pérgola de Lake Merritt, a las 11 de la mañana, muchas de ellas llevando pancartas en las que se leían frases como “I.C.E. Out”, “Chinga La Migra” y “Defendámonos y protejámonos unos a otros”.

El evento comenzó con intervenciones de representantes de diferentes organizaciones comunitarias que destacaron la importancia de las mujeres trabajadoras inmigrantes. En lugar de llamarlo Día Internacional de la Mujer, la marcha y la manifestación llevaron el nombre original en referencia al movimiento obrero de 1909.

“Es importante [estar aquí hoy] porque hay que reconocer la fuerza, el valor de la mujer,” dijo Carmen Ceja, miembro de Mujeres Unidas y Activas. “Muchas veces nos tenían reprimidas, como que no tenemos derecho a hablar. Entonces ahora hay que hacer valer nuestros derechos como mujeres fuertes, poderosas que somos—mujeres latinas, indígenas—y entonces hacer valer nuestra voz”.

Una de las maestras de ceremonias fue Laura Aguilar, miembro de Mujeres Unidas y Activas, de origen maya mam, quien ayudó a organizar el evento. Aguilar, 30, lleva involucrada con la organización desde el 2022 cuando se mudó a Oakland desde Guatemala.

“Vengo de una comunidad indigena maya mam y también lo hago por [mi] comunidad porque a veces hay retos con el idioma,” dijo Aguilar. “La organización proporciona información en [mam] para que conozcan sus derechos, para que sepan que no están solos aquí en este país, que hay organizaciones que los apoyan”. Aguilar además dijo que está comprometida en apoyar a toda la comunidad inmigrante.

Tras una serie de discursos motivadores, se invitó a los asistentes a destruir un tanque militar improvisado de cartón color gris, del que salieron flores de papel de colores, grullas de origami y semillas de hortalizas y flores silvestres en paquetes con la inscripción “la resistencia florecerá”. La pequeña manifestación fue seguida de una marcha hasta el anfiteatro del Lake Merritt, mientras los manifestantes coreaban “el pueblo unido, jamás será vencido”.

Una vez finalizada la marcha, los asistentes vieron actuaciones de teatro y pintaron un mural comunitario. El Tímpano capturó el evento en fotos y habló con los participantes sobre lo que les motivó a asistir.

Mis seis hijas me motivan a seguir adelante. Son mi apoyo para continuar la lucha a favor de la mujer inmigrante latina. Y quiero que ellas me recuerden que yo fui una luchadora por los derechos de los inmigrantes, una luchadora por los derechos humanos, por los derechos civiles”.

Guillermina Castellanos, 65 años, residente en San Francisco

Cada año vengo a la marcha del Día Mujer porque como trabajadora del hogar me gusta estar activa, y también porque es una manera de seguir defendiendo mis derechos como mujer, como inmigrante, como trabajadora del hogar y como cuidadora de niños”.

Jenny Barragan, residente de San Francisco
En medio de las festividades de la 12.ª marcha y manifestación anual del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, Kim Decampo posa para una foto en Lake Merritt, en Oakland el 8 de marzo de 2026. Credit: Hiram Alejandro Durán para El Tímpano/CatchLight Local/miembro de Report for America corps

En el lugar donde vivo no teníamos un evento como este, pero en este lugar la gente me habla directamente porque hay mucho espíritu revolucionario. Soy miembro de la tribu Tuolumne Band of Miwok. Vengo de una de las tribus originarias de California… así que, para mí, el ver cómo las mujeres siguen siendo explotadas, utilizadas y desechadas, me dice que tenemos que mantenernos fuertes unas a otras”.

Kim Decampo, 56 años, residente en Vallejo
Sharon Marcos posa para una foto en Lake Merritt en Oakland el 8 de marzo de 2026. Credit: Hiram Alejandro Durán para El Tímpano/CatchLight Local/miembro de Report for America corps

Estoy muy agradecida de formar parte de la marcha porque, aunque soy q’anjob’al de Guatemala, no se puede negar que nuestras luchas están muy interconectadas, especialmente como personas que vivimos en las entrañas de la bestia. Es nuestra responsabilidad como diáspora de realmente defender nuestros derechos”.

Sharon Marcos, 28 años, residente en Oakland